Incorpórea

“Lo que ustedes ven no es mi cuerpo, ni siquiera es mi imagen – es lo que ocurre dentro de mí” – Suevia Rojo

Incorpórea pretende retratar la entrada en un cuerpo que existe no por su imagen, sino por lo que es esencialmente interno. Es un llamamiento a reconocerse por dentro, de auto-investigación y auto-cuestionamiento sobre lo que hace definirse a uno mismo. Se trata de mirar esencialmente hacia adentro, donde las diferentes capas que componen la conciencia sobre uno mismo se revelan como mapas vivos de experiencias, deseos y contradicciones constantes, siendo la intersección entre lo que sentimos y lo que pensamos ser.

El cuerpo deja de ser solo un espacio que contiene información y se convierte en un lugar de búsqueda. Se convierte en un gesto de vulnerabilidad y poder: vulnerabilidad para enfrentar los propios abismos; poder para resignificarlos.

Una investigación que invita a transformar esos procesos internos en lenguaje corporal, a darles luz incluso cuando intentan ser escondidos.

Sobre hacer visible lo que no puede ser visto salvo por uno mismo. Un gesto que trasciende un simple cuerpo, que busca capturar aquello que se define como Incorpórea.

De reconocer aquello que pulsa en el silencio, que insiste en existir incluso cuando no es nombrado.
 

© Miguel Angelo Ferraz